martes, noviembre 29, 2005

primer post

Acabo de comentar el post de mi mejor partner de deporte y ya me parece un poco impresentable mantener el clásico comentario "esta es una prueba...", así que me decidí a escribir mi primer post..., espero que los entretenga y les sirva...
Paseo a la base del Provincia
El Domingo pasado, 18 de Diciembre de 2005, decidí hacer un paseo con mis hijos hombres, el mayor tiene 6 años y el menor 4. A las 4:30 de la tarde les pregunté, ¿quieren ir a subir un cerro?, la respuesta fue la obvia: SIIII PAPA. Después de media hora de preparativos (incluyeron la busqueda de sombreros, embetunamiento de crema, busqueda de mochilas, etc.) partimos rumbo al camino a Farellones. Después de andar los 6 primeros kilómetros, justo antes del puente Ñilque, entramos por el camino de montaña que sale a la derecha y lleva a la base desde donde se inicia la subida al cerro Provincia. La primera parte de la subida, una escalera de piedra, me parece una subida relativamente difícil para niños chicos como los mios, sin embargo me sorprendió verlos subir y moverse ágilmente, sin miedo y con bastante mas prudencia de la que esperaba de ellos. Subimos la escalera de piedra en mas o menos 15 minutos, conversando, aunque reconozco que yo estaba permanentemente pensando en lo que algún día me enseñó mi Papá; en las rocas es generalmente mas fácil subir que bajar.
Una vez subida la escalera de piedra, decidimos sentarnos a conversar, tomarnos los jugos en caja que nos habían mandado las mujeres de la casa (en una mochila chica que subió mi hijo mayor, se sintió todo un andinista). Los temas de conversación fueron muy variados, desde el partido que en ese minuto jugaban la UC con la U, hasta los monitos animados de moda.
Nuestro paseo resultó ser toda una experiencia; fácil, entretenida, barata, integradora, etc. Se los recomiendo...la bajada es relativamente fácil, pero como en todos estos paseos, hay que ser prudente (les recomiendo tener presente el comentario de mi Papá).
Una recomendación final, para que los niños lo pasen bien, hay que acordarse que son precisamente niños y no exigirles como a deportistas de alto rendimiento. Como alguna vez aprendí de un exelente profesor de esquí; es mejor que aprendan este tipo de actividades jugando para que no les tengan miedo y quieran volver a repetirlas.